La Alcarria Obrera fue la cabecera más antigua de la prensa sindical en la provincia de Guadalajara en el siglo XX. Heredera del decimonónico Boletín de la Asociación Cooperativa de Obreros, comenzó a publicarse en 1906 y lo hizo ininterrumpidamente hasta que, en el año 1911, dejó paso a Juventud Obrera.

El odio de la burguesía y el terror al que fueron sometidas las clases populares provocaron su total destrucción: hoy no queda ni un sólo ejemplar de ese periódico obrero.

En 2007 recuperamos La Alcarria Obrera para difundir textos fundamentales y originales de la historia del proletariado militante, con especial dedicación al de Guadalajara, para que sirvan de recuerdo histórico y reflexión teórica sobre las bases ideológicas y las primeras luchas de los trabajadores en pos de su emancipación social.

28 de abril de 2009

Federación Nacional de Obreros Agricultores

Entre los días 17 y 20 de abril de 1913 se celebró el Congreso Constituyente de la Federación Nacional de Agricultores de España, una organización de sociedades campesinas de clara ideología anarquista que, sin embargo, se mantuvo durante unos años al margen de la Confederación Nacional del Trabajo, coexistiendo durante un tiempo ambas agrupaciones. Con la excepción de algunas sociedades obreras de Cataluña y Levante, la gran mayoría de las secciones locales se encontraban en Andalucía, sobre todo en el Valle del Guadalquivir, aunque merece la pena destacar el carácter internacionalista de esta iniciativa, pues los 35.000 afiliados de Portugal eran parte sustancial de la recién nacida Federación. Aunque siempre se ha querido insistir en el carácter campesino y atrasado de los afiliados del anarquismo obrerista, la rápida disolución de la citada Federación y su integración en la CNT apuntalan el carácter moderno y la base mayoritariamente de obreros industriales de la CNT.
Campesinos catalanes, hacia 1890 (Archivo La Alcarria Obrera)
 
Primer Congreso de de la Federación Nacional de Agricultores de España (Córdoba, 1913)
Manifiesto
Que presenta el congreso agricultor celebrado en córdoba en los días del 17 al 20 de abril, a los obreros agricultores de España y Portugal.
Obreros agricultores:
Ya llegó el ansiado momento de demostrarle a la clase explotadora de nuestro sudor y nuestros brazos, que no somos los parias ni los esclavos de ayer y hoy, sino que somos seres humanos con iguales ,derechos a la vida, y para lograrlo manifestamos los trabajos realizados que van a continuación:
Primera sesión.
Celebrada el 17, a las nueve de la mañana, y presidida por el compañero Manuel Jiménez, y como Secretario permanente Manzano Real. Se procede a la lectura de las actas de los delegados, que son:
Sebastián Ortega Pérez, por los obreros de Casares (Málaga), 70.
Victoriano Jurado Jiménez, por los obreros de Espejo (Córdoba), 625.
Antonio Pérez Rosa, por los obreros de Castro del Río (Córdoba), 400.
Francisco Ruiz Caja, por los obreros de Torreperogil (Jaén), 103.
Manuel Jariña Osuna, por los obreros de Écija (Sevilla), 400.
Salvador Gil Olón, por los obreros de Churriana (Málaga), 472.
Diego Martínez Domínguez, por los obreros de Jerez de la Frontera, 187.
Eduardo Ternero Martín, por los obreros de Marchena (Sevilla), 500.
Bartolomé Canal Chacón, por los obreros de Medina y Paterna de Rivera (Cádiz), 200 y 225, respectivamente.
José Agudo Rey y Francisco Illanes Calzado, por los obreros de Puente Genil (Córdoba), 1065.
Antonio Mesa Martín, por los obreros de Ronda (Málaga), 500.
Juan Martí, por los obreros de Barcelona y tres pueblos más, 660 y 150.
Francisco Castillo, por los obreros .de Dos Hermanas (Sevilla), 1500.
José Hidalgo, por los obreros de Bornos (Cádiz), 500.
Pedro González, por los obreros de Montemayor (Córdoba), 200.
Manuel Jiménez Alva, por los obreros de Novelda {Alicante), 60.
Antonio Moreno Alcaide, por los obreros de Córdoba, 400.
Ángeles Montesino Pérez, por los obreros de La Carlota (Córdoba), 10.
Manuel Pérez y Pérez, por los obreros de La Carlota (Córdoba), segundo departamento, 20.
Tomás Martínez Fresco, por los obreros de Bujalance (Córdoba), 125.
Martín Álvarez Sánchez, por los obreros de Fernán-Núñez (Córdoba), 20.
Fernando Arroyo Sánchez, por los obreros de Torre del Campo, 910.
Diego Martínez, por los obreros de Puerto Real.
Aprobadas las representaciones antes dichas se procede al nombramiento de la Junta dictaminadora, recayendo en los compañeros siguientes: Victoriano Jurado Jiménez, de Espejo; Manuel Osuna Jariña, de Écija; Diego Martínez Domínguez, de Jerez;
Francisco Illanes Calzado, de Puente Genil, y Juan Martí, de Barcelona; y a la Mesa de discusión, que para ella fueron Antonio Pérez Rosa, de Castro del Río, y Antonio Mesa Martín, de Ronda.
Una vez constituida la Mesa, se da lectura a las Sociedades y entidades adheridas al Congreso, y son las siguientes:
El grupo “Los hijos del planeta Tierra”, de Arriate (Málaga).
Sociedad Obrera Agrícola, Fuenmayor.
Centro de oficios varios, Grazalema (Cádiz).
Sociedad de Agricultores, Puente Genil.
Centro Obrero Moralizador, Casares (Málaga).
Federación Agrícola, Valls y su radio (Cataluña).
Federación Agraria, Écija.
Los Grupos de La Carolina, Canena, Villanueva del Arzobispo y Torreperogil.
Sociedad de Obreros Agricultores, Barcelona y su radio.
Asociación Obreros Campesinos, Jerez de la Frontera.
Federación de Trabajadores Rurales, Evora (Portugal).
Sociedad Agricultores, Utrera.
Sociedad Agricultores, Reus (Tarragona).
Sociedad Agricultores “Ya despertamos”, Dos Hermanas.
Sociedad Agricultores, Puerto Real.
Sociedad Agricultores, Cortes de la Frontera.
Sociedad Agricultores “Los Cañeros Duz”, Churriana (Málaga).
Centro Instructivo Obrero, Paterna de Rivera.
Fraternidad Obrera (Sociedad), Arcos de la Frontera.
Centro de oficios varios, Algeciras.
Sociedad Agricultores (Málaga).
Sociedad Agricultores “El Progreso”, Mataró y su radio.
Sociedad Agricultores “La Constancia”, Bornos (Cádiz).
Asociación Juventud Obrera, Villamartín (Cádiz).
Sociedad Agricultores, Espera.
Centro Obrero Republicano, Yunquera.
Asociación Agricultores, Ronda.
Sociedad Agricultores, Bujalance.
Asociación de profesiones y oficios varios, Aznalcázar.
Sociedad oficios varios, Bujalance.
Sociedad Obrera de Agricultores, Pedralva (Valencia).
Gremio Obrero de Agricultores, Loja (Granada).
Sociedad de Agricultores y Similares, Córdoba.
Acta de la sesión del primer acto celebrado el 11 de Abril de 1913.
Constituida la Mesa por los compañeros A. Mesa Martín, A. Pérez Rosa y el Secretario Manzano Real y abierta la sesión se aprueba el que no puedan tener más que un voto los delegados que hayan sido elegidos por una sola entidad, aun cuando pasen de dos o más.
Entrase a la discusión y aprobación de los temas presentados, y son aprobados los siguientes:
1º ¿Es de necesidad el hacer una Federación Nacional de Obreros Agricultores de España? Sí. Quedando el Consejo directivo acordado sea en Barcelona. Discutido el centro de la Federación Regional y se aprueba sea en Jerez de la Frontera. Y las comarcales en aquellos pueblos donde el espíritu de lucha social tenga fuerzas y conocimientos suficientes, entendiéndose con la regional.
Tema 2° Se discute si es necesario suprimir el trabajo de la mujer en el campo. Queda aprobado el desterrar el trabajo de la mujer en el campo.
Tema 3° Si es de verdadera necesidad suprimir el trabajo del niño hasta una edad correspondiente en el campo. Idénticas condiciones que la mujer.
Tema 4° Qué medios serían más fáciles para conseguir el rebaje del 25 por 100 a los artículos de primera necesidad y el 50 por 100 de las viviendas para obreros, y que éstas sean lo suficientemente higiénicas para la seguridad de nuestras vidas. Quedado aprobado sean los medios más usuales o factibles a las entidades, según los pueblos y ciudades.
Terminado, se nombra la mesa para el 18 y recae en el compañero Diego Martínez y Secretarios los mismos. Y se levanta la sesión a las cinco y cinco de la tarde.- Manzano Real.
Nota.-El delegado por la Sociedad de Agricultores de Puente Genil, compañero José Agudo, hace constar su voto en contra de que sea la Federación Nacional en Barcelona y sí en Madrid.
Acta de la sesión del tercer acto celebrado el 18 de Abril de 1913.
Constituida la Mesa presidida por Diego Martínez y a la hora señalada se abre la sesión, leída acta de ayer y aprobada se da lectura a las Sociedades adheridas y después de varias salvedades se pasa a discutir los temas presentados por la ponencia y se aprueban los siguientes:
1º Se aprobó quede íntegro el tema ¿Cómo en poco tiempo se pudiera establecer escuelas racionalistas en todas partes? Y se aprueba la contestación de las ponencias, y es “que el único modo de plantear las escuelas es por medio de subvenciones y aumento de cuotas, hasta llegar al fin que persigue”.
2º Cuando una Sociedad se vea atropellada por una u otra parte, tanto colectiva como individual, ¿qué medios se han de emplear? Y se aprueba la contestación de la ponencia: “Cuando sea necesario se ponga en relación con la Federación, y, si acaso es conveniente, declarar la huelga general del oficio, como ayudar materialmente si conviene”.
3º ¿Deben de admitirse la propaganda política en el seno de las Sociedades obreras? No. Y la contestación: “Que dentro del seno de dichas Sociedades sólo se puede hacer labor social o sindicalista”.
4º ¿Qué medios emplearemos con los presos por cuestiones políticas y sociales? Y se aprueba que “dentro de cada Sociedad se colecte un óbolo voluntario a fin de poder salvar de las garras de la burguesía, como de las más perentorias necesidades a las familias, y será la manera que habrá más para luchar”.
5º ¿Es de necesidad tener cajas de resistencia las Sociedades obreras? Sí. Y pónese a votación después de largas discusiones. Queda por mayoría de 21 delegados contra el de Puente Genil, que no debe tenerse cajas de resistencia.
6º ¿Es de necesidad establecer el jornal mínimo en los agricultores? Sí. Se aprueba con la modificación extensiva a ganaderos y demás faenas del campo.
7º Queremos los trabajadores del campo se nos comprenda en la ley de Accidentes del trabajo como a los demás trabajadores de las industrias. Y se aprueba la siguiente: “Que cree este Congreso es indiscutible sean comprendidos en la Ley todos los obreros dedicados a las faenas del campo y agricultura”. Sobre este tema se acuerda mandar un telegrama a los Poderes públicos. Se suspende por descanso.
A las dos se reanuda la sesión, y presidida por Manuel Pérez y puesto a discusión el tema siguiente: ¿Es de necesidad abolir el trabajo a destajo en los trabajos agrícolas y sus ramos? Se aprueba, sí.
Tema 13. ¿Es de necesidad buscar la reducción de ocho horas de trabajo a los puntos donde trabajan más? Sí. Queda aprobado en este sentido y sigue el tema 14; éste quedó aprobado en todos sus puntos.
Sigue el tema 15 sobre ¿Es de necesidad que del seno de las comarcas salgan Comisiones de propaganda? Sí, y queda aprobado.
Se pasa al siguiente 16 ¿Se considera como del mismo oficio a todos los que presentan sus libretas al corriente en cuotas? Sí. Y se aprueba lo siguiente: “Que debe socorrerse con o sin documentación a todo obrero, distinguiendo a los que la presentan y a los que no sean reconocidos queden a la elección de las Sociedades”, y se pasa al Tema 17, ¿Qué medios cree el Congreso más convenientes para evitar que sean maltratados en las cárceles y presidios los compañeros presos, tanto políticos como sociales y la separación en los establecimientos de unos y otros? Quedando aprobada la respuesta que da la ponencia que “siempre y cuando se sepan los atropellos que ocurren en diferentes localidades, la Federación de Agricultores de España se ponga en relación con las Federaciones de diferentes oficios para hacer una campaña en protesta de dichos atropellos”.
Se pasa a la elección de la Mesa para la sesión y recae el nombramiento en el compañero Sebastián Ortega, de Casares.
Sin otro asunto por hoy se levanta la sesión siendo las cinco y diez de la tarde. El Secretario, Manzano Real.-El Presidente, Manuel Pérez y Pérez.
Acta de la quinta sesión celebrada a las nueve de la mañana del día 19 de Abril.
Abierta la sesión por el compañero Sebastián Ortega, delegado por Casares (Málaga) y con los Secretarios Pérez Rosa y Manzano Real.
Leída el acta anterior, queda aprobada con la modificación al tema 15º'en esta forma: “Las Comisiones de Propaganda se efectuarán por las localidades que cuenten con medios morales y materiales, y en caso de que carezca de dichos medios, recurrir a la Federación más inmediata, bien sea comarcal, regional o nacional”. Leese la poesía siguiente:
Obrero del terruño que dispuesto
te encuentro a sacudir la indiferencia
y el sueño en que pasabas la existencia
de esclavo disfrazado: escucha esto:
Con gran admiración yo te saludo
al ver tu decisión noble y valiente
de cambiar por rebelde inteligente
el estado de paria torpe y rudo.
Ya es tiempo que comprendas pobre siervo,
el valor que tu clase en sí contiene;
ya es hora que destierres cual conviene,
el marasmo en que yaces tan acerbo.
Se da lectura a varias adhesiones. Después de varias proposiciones, se acuerda hacer un periódico titulado La Voz del Campesino-La tierra es del que la trabaja, que sea impreso en Barcelona, subvencionado por las Sociedades, según sus fondos y socios; teniendo en cuenta las Sociedades ,de recaudar lo más pronto posible el número de socios y los ejemplares que puedan expender por paquetes su expedición, así se acuerda que los redactores sean a sueldo, y que éstos sean designados por el Consejo de la Federación y redactado por los obreros agricultores y no agricultores.
Y sin otro particular se levanta la sesión para descanso.
Sexta sesión, a las dos de la tarde.
Presidida por la delegada Ángeles Montesino, se leen dos cartas de adhesión y presenta la primera proposición sobre hacer propaganda contra los pequeños propietarios el delegado por Arriate, compañero Gil. Aprobando se declare el boycot en casos necesarios si no se le puede hacer por la Asociación.
El compañero y delegado Juan Martí propone que dónde cree el Congreso se verifique el segundo el año 14. Se acordó ser en Valencia y esperar a la designación del día o fiesta.
Otra del delegado de Dos Hermanas, que cuando un pueblo tenga que ir a una huelga, es indispensable dé conocimiento a la Federación regional para que ésta obre en consonancia con el estatuto de la Federación. Aprobado.
Se acuerda hacer en la Prensa federativa de agricultores una activa campaña a favor de la higiene en los caseríos agrícolas como en sus dormitorios.
Los delegados al Congreso, se adhieren al Congreso sindicalista de Londres, quedando en, si sus fuerzas le son favorables, mandará un delegado, y, caso contrario, designar su representación en aquél por los agricultores de España.
Todas las Sociedades federadas deben, obligatoriamente, mandar una carta de protesta en contra de la prisión que sufren tres compañeros de Baena y que sean dirigidas al domicilio social.
Otra. El compañero Diego Martínez pregunta: ¿Debe celebrar esta Federación (caso que las circunstancias lo exijan un Congreso extraordinario? Aprobado que lo sea siempre en tal sentido, y caso de celebrarse no se dé conocimiento de ello a la Prensa burguesa y sí todos los datos se remitan a la Prensa obrera.
Se redacta el telegrama aprobado en el día de ayer al Presidente del Consejo de Ministros, Ministro de Agricultura y Presidente del Instituto de Reformas Sociales, que dice así:
“Congreso agricultor, Sociedades representadas, celebrado hoy, piden inclusión ley Accidentes a todos los agricultores y afines del campo”.
Habiéndose presentado los estatutos de la Federación a su lectura y aprobación, después de discutido, enmendado, y en conformidad quedó aprobado por unanimidad y se propone qué número de ejemplares se ha de imprimir, y es como mínimun 500 ejemplares.
Y sin otro asunto de qué tratar, se levanta la sesión a las cinco de la tarde, de la que certifico.-Manzano Real.-Visto bueno.-La presidencia, Sebastián Ortega, Ángeles Montesinos.
A las once del día de hoy 20, se presentan en el seno del Congreso agricultor los delegados por la Federación de Portugal compañeros Joaquín José Candieira y Manuel Ferreira Quartel, en representación de 35.000 obreros federados, los cuales han llenado el vacío que sentíamos por su ausencia.
Y habiendo terminado las sesiones del Congreso con esa cordura propia de obreros honrados por el sufrimiento de explotación del hombre por el hombre, despidiéndose los delegados con fraternales abrazos, dando vivas a la Federación de Agricultores de España.
Mañana celebraremos el gran mitin de clausura como despedida del Congreso, en el Gran Cine, y se publicará en la Prensa obrera.-Córdoba, 19 de Abril de 1913.-La Comisión.
Temas presentados.
¿Es de necesidad el hacer una Federación Nacional de Obreros Agricultores de España? Sí.
Consejo directivo de la Federación, Barcelona. Sí.
¿Es de necesidad suprimir a la mujer de los trabajos del campo? Sí. Que si es de necesidad instruirla porque de ella depende la victoria suya y la de su compañero, víctimas de la explotación.
¿Es verdadera necesidad suprimir el trabajo del niño hasta una edad .correspondiente en el campo? Sí.
¿Qué medios serían más fáciles para conseguir el rebaje del 25 por 100 a los artículos de primera necesidad y el 50 por 100 de las viviendas para los obreros, y que éstas sean lo suficiente higiénicas para la seguridad de nuestras vidas? Comprendiendo que las energías que gastamos en estas luchas serían nulas sólo hay un camino, y es que, apartándose de todo lo que se dice Poderes públicos y grandes capitales, creemos que sólo puede solucionar este asunto la unión y solidaridad de todos los explotados.
Quedando acordado que “los medios usuales o factibles a las entidades según los pueblos y ciudades”.
Siendo la creación y sostén de todos los privilegios antinaturales la ignorancia de los proletarios y especialmente los agricultores ¿cómo en poco tiempo se pudieran establecer escuelas racionalistas en todas partes? Pues que el único modo de plantar las escuelas es por medio de subvenciones y aumento de cuotas, hasta llegar al fin que persigue. Aprobado.
¿Debe de admitirse la propaganda política en el seno de las Sociedades obreras? No.
Comprendiendo que la política es un apoyo para la burguesía y perjuicio para los desheredados encuentra que dentro del seno de dichas Sociedades sólo se puede hacer labor social o sindicalista. Aprobado.
Cuando una Sociedad se ve atropellada por una u otra parte, tanto colectiva como individual, ¿qué medios se han de emplear? Viendo que la causa de los obreros es la de uno y la de uno es la de todos, encuentra la ponencia de que “cuando sea necesario se ponga en relación con la Federación, y si a caso es conveniente declarar la huelga general del oficio, como ayudar materialmente, si conviene”. Aprobado.
¿Qué medios emplearemos con los presos por causas políticas y sociales? Viendo que es de necesidad prestar solidaridad a los compañeros presos, la ponencia cree que dentro de cada Sociedad se recolecte un óbolo voluntario a fin de poder salvar de las más perentorias necesidades a las familias que caen en las garras de la burguesía, y será la manera que habrá más valor para luchar. Aprobado.
¿Es de necesidad tener cajas de resistencia las Sociedades obreras? Sí. Entendiendo que es la palanca que en la sociedad actual mueve al mundo, entendemos que la mejor manera de combatir al capital de combate con el capital mismo, unido con la solidaridad nos será más fácil el triunfo.
¿Es de necesidad establecer el jornal mínimun en los agricultores, ganaderos y todos sus ramos? Sí. Comprendiendo que los artículos de primera necesidad cuestan un igual en todas las poblaciones, la ponencia cree que lo menos que puede ganar un jornalero sea de dos pesetas cincuenta céntimos al día.
Queremos los trabajadores del campo se nos comprenda en la ley de Accidentes del trabajo como a los demás trabajadores de la industria. “Que cree esta ponencia de sumo interés sean comprendidos a los obreros empleados en la agricultura alcanzando todos los ramos de faenas del campo”.
¿Es de necesidad buscar la reducción de ocho horas de trabajo a los puntos donde trabajan más? Sí. Debemos de buscar la reducción de las horas, a fin de ser más libres y podernos instruir. Las horas extraordinarias y nocturnos quedan a incumbencia de las localidades. Aprobado.
¿Cómo deben quedar las colectividades que integran la Federación de Agricultores de España, han de ser libres para ingresar a otra Federación de diferentes oficios que a su juicio sean? La ponencia cree que podrán ingresar al que su juicio le dicte, porque van encaminadas en bien de la emancipación. Aprobado.
¿Es de necesidad que del seno de las comarcas salgan Comisiones de propaganda? Sí. La ponencia cree que en los pueblos donde no existan Sociedades, la más cercana es la que está obligada a ir allí, y si no se encontrara con facultades, se ponga en relación con el Consejo de la Federación comarcal. Aprobado.
¿Se considera como socio del mismo oficio a todos los que presenten sus libretas al corriente en cuotas? Sí. La ponencia cree que siempre y cuando se presentan casos que la burguesía se vale muchas veces con los obreros, la Sociedad donde se presenta debe de socorrerlos en todo lo que pueda, tanto moral como material, mientras llevan la justificación de donde viene. Aprobado.
¿Qué medios cree el Congreso más convenientes para evitar que sean maltratados en las cárceles y presidios los compañeros presos, tanto políticos como sociales, y la separación en dichos establecimientos de unos y otros? La ponencia cree que siempre y cuando se sepa los atropellos que pasan en diferentes localidades, la Federación de Agricultores de España se ponga en relación con las Federaciones de diferentes oficios para hacer una campaña en protesta de dichos presos atropellados. Aprobado.
Nota.-Además de las Sociedades adheridas que se mencionan en primera plana, nos enviaron las siguientes: Sociedad de Hortelanos y Similares, Cádiz; Centro Obrero Republicano, Montellano; Sociedad de Obreros Agricultores, Morón; Centro Obrero, La Campana; Sociedad de oficios varios «Aurora Boreal», Villafranca y Los Palacios; Sociedades de Agricultores de Espejo, Puebla de Cazalla, Viso del Alcor y Puerto Real; Centro Ilustración y Progreso, Cañete de las Torres; Centro Obrero de Agricultores, Hospitalet de Llobregat.

27 de abril de 2009

Declaración de Javier de Borbón Parma

El carlismo vivió una larga etapa de indecisión desde el final de la Guerra Civil, en la que tuvo una participación tan destacada entre los vencedores, hasta que en torno a 1968 la opción por Juan Carlos de Borbón por parte del dictador y la expulsión de Javier de Borbón-Parma y su familia terminó por empujar al Carlismo hacia la oposición democrática. La insatisfacción por el nuevo régimen instaurado por el general Franco y sus acólitos desde 1939, la evolución de la Iglesia Católica en el Concilio Vaticano II y la opinión pública española, impulsaron una profunda renovación del carlismo, organizado en el Partido Carlista, y provocaron la ruptura de aquellos que seguían viviendo en un remoto pasado idealizado. Esta es la declaración de Javier de Borbón-Parma que marca el punto de no retorno del nuevo carlismo.
Aspas Rojas, Madrid, julio de 1955 (Archivo La Alcarria Obrera)

Evolución
Los cambios profundos de la sociedad y de la formación de los pueblos, debidos, fundamentalmente, al avance del progreso y de la técnica, hacen que padezcamos una fuerte crisis, tanto en el orden humano como en el económico-social, crisis más acusada por la ausencia de espíritu cristiano. Esta ausencia, es consecuencia de que una determinada clase, compuesta por grupos oligárquicos, económicos e ideológicos, se haya erigido en propietaria y administradora de los valores del cristianismo casi en exclusiva, impidiendo que el paso, irremediable, de una sociedad estamental y monolítica a una sociedad pluralista y de libertad se haga por vía cristiana y no marxista.
El Carlismo no puede estar ajeno a esta evolución porque, precisamente, su principal característica ha sido evolucionar.
De Carlos V a Carlos VII, de Jaime III a Alfonso Carlos I y hasta estos momentos, toda la vida del Carlismo está marcada por una intensa vida política, por una intensa evolución. De las guerras civiles del siglo pasado, a las luchas sociales de principios de este siglo con los sindicatos libres carlistas; de nuestra participación en el Alzamiento a mi total negativa a unirnos al fascismo; del enfrentamiento con el totalitarismo a la supervivencia dentro de un régimen de represión política y a la vuelta de un período activo de politización; todo fue evolución, todo fue cambio.
La permanencia del Carlismo no podría explicarse sin esta constante evolución y sin una autoridad responsable que garantiza esta evolución conforme a sus principios básicos de busca de justicia social y de libertad política.
El Carlismo, que mantiene sus principios y sus fundamentos políticos, sigue necesitando evolucionar y ponerse al día. Esta ha sido nuestra principal tarea en estos diez últimos años.
Tarea difícil, pues mientras en unos producía escándalo por creer íbamos a un progresismo de tipo liberal, en otros, la juventud aparecía la impaciencia porque esta evolución era lenta. Aquí estaban los riesgos. Si el Carlismo quería subsistir y cumplir su misión junto con el pueblo español, tenía que correr estos riesgos. Yo asumí, como en otras ocasiones, toda la responsabilidad.
En toda su historia, en los momentos de gran desarrollo del Carlismo siempre surgieron detractores, con un pretexto u otro... Cuando no era dinástico, era ideológico, erigiéndose ellos, por sí y ante sí, en definidores de doctrinas contra el Rey contra el Pueblo, que siempre marcharon al unísono. Estos falsos definidores consiguieron, en algunas ocasiones, presentar una imagen equívoca del Carlismo. Algunos tienen la osadía de lanzar condenas rememorando formas antiguas y caducas. Son los que hubieran condenado a Carlos VII o a Jaime III en su tiempo. Su actitud es farisaica, pues se quedan solamente con cosas accesorias y circunstanciales.
Pero el llamarse Carlista y hablar en nombre del Carlismo no es un derecho que se puede uno otorgar a sí mismo, sino, que es un compromiso con una lealtad y una disciplina. Lealtad a mi Dinastía que lleva consigo disciplina a los representantes del Carlismo. El que rompe constantemente esta disciplina es porque realmente ha roto su lealtad. Y por tanto no se puede llamar Carlista.
Los que tenemos la experiencia de haber luchado constantemente en defensa de los valores cristianos sabemos muy bien a dónde conducen ciertas actitudes de intransigencia y defensa de principios erigidos en dogmas: a la mayor deserción y cobardía, con una entrega final de los altos valores a los grupos poderosos para que especulen con ellos.
Además, los valores de que es portador y defensor el Carlismo, no son suyos en exclusiva, pertenecen al pueblo. Pero para que estos valores sean permanentes y aceptables deben evolucionar constantemente, promoverlos conforme lo exijan las necesidades y los tiempos. El inmovilismo sería la muerte y eso es lo que esperaban muchos de los que se titulan «guardianes» de la pureza y del dogma.
No es extraño que otra vez se desprendan algunos de nuestras filas, porque les faltará la fe. Pero habrá, y la hay cada vez más, una constante incorporación del pueblo español cuando, con nuestra presencia política, vea la solución ampliamente nacional que representa el Carlismo, porque será la mayor posibilidad de asegurar a nuestra querida patria el orden, la prosperidad, la justicia y con ésta, el bien social mayor para todos: la paz.
El Carlismo se perfila como una solución de hoy y de futuro. Para ello debemos presentar un Carlismo posible. La evolución es una necesidad. Evolución nuestra y de la sociedad actual, ya que esta no responde en absoluto a los principios de justicia y de libertad.
A fin de que todos sepan cual es la línea política actual y no queden dudas, voy a exponer mi pensamiento político.
Revolución Social
En la evolución constante del Carlismo, en sus diversos intentos por resolver la problemática social y política española, con un sentido de justicia y de libertad, algo hubo permanente; la constante búsqueda de un pueblo junto con su dinastía, de unas estructuras que permitieran a la sociedad resolver sus problemas por un mecanismo democrático, devolver a la sociedad su poder de autogobernarse. Es realmente revolucionar el planteamiento político actual para que sea acorde con una concepción comunitaria de la vida pública.
La concepción carlista de la Revolución Social se opone tanto a la revolución individualista capitalista como a la colectivista comunista, fuerzas que hoy se adueñan de la sociedad mundial, quedando entre ambas una revolución !atente, que es la social y que puede además ser pacífica.
Hay que reconocer sin embargo, que cada una de estas fuerzas presentan unos valores y han recorrido experiencias interesantes. Tanto una como otra han aportado valiosos elementos políticos al mundo actual, aunque no podamos aceptar ninguna de las dos interpretaciones en su totalidad. La interpretación capitalista, porque no concebimos la defensa de la libertad individual como única base de la justicia social. La comunista, porque no concebimos la defensa de la justicia social sin la de la libertad.
En el transcurso de la historia contemporánea hemos podido ver que el paso de una sociedad monolítica y clasista a una sociedad pluralista, en la mayoría de los casos ha sido empujada por revoluciones violentas, pero hoy nos encontramos en plena metamorfosis del cambio con el trasfondo económico de una sociedad de consumo.
La Revolución Social que propugnamos, necesaria, pretende que las estructuras de la sociedad deben ser de representación diferenciada, tanto de las realidades ideológicas, como laborales y regionales.
Una Revolución Social, con la invasión del campo de la cultura y de la investigación, por el pueblo. Este será el signo de la nueva sociedad: la promoción del pueblo en la política, en las ciencias, en la cultura, con una amplia libertad y sentido democrático de la propiedad de estos bienes.
Integración de todos en los derechos y en la igualdad de oportunidades en materia de decisión política.
Esta es nuestra Revolución Social.
El Pacto
Si somos y nos llamamos demócratas es porque siempre hemos definido nuestra Monarquía como popular y sostenida por el pueblo. Mediante el Pacto, renovado entre la Corona y el Pueblo, éste delegaba parte del poder en aquella y ambos se comprometían a la defensa de las libertades sociales más sagradas. Hoy tenemos que saber dar una fórmula viva y actual a este Pacto que es conciencia democrática, conciencia viva del pueblo, expresado en las inquietudes y en los problemas de hoy. El Pacto debe estar fundamentado en estas tres grandes libertades: Libertad Política, Libertad Regional y Libertad Sindical. No se cambia nada. Se perfecciona. Se avanza en la dinámica política.
El diálogo es parte consustancial del Pacto. Sin diálogo no puede formularse pacto. Pero el diálogo no es posible con los que niegan los principios de justicia y libertad.
El Carlismo dialogará con todos aquellos grupos que sean portadores de soluciones basadas en los derechos de la persona y de estos principios de justicia y libertad, para iniciar la reconquista de la sociedad, haciendo posible la promoción de todo el pueblo en esta tarea.
Mi responsabilidad es grande. He oído personalmente a la mayoría de los dirigentes del Carlismo y a gran parte del pueblo Carlista, en su diversidad intelectual y popular. Y hoy, en esta importante etapa de la vida nacional, he tomado la decisión de llevar al Carlismo por caminos de una acción política clara y en consonancia con los tiempos, con el sentir de un pueblo que pide justicia y con el sentir, en el orden espiritual y moral, de una iglesia atenta a las realidades sociales y dispuesta a la conquista de las almas por el camino del diálogo y de la apertura.
He aquí la primera parte del pacto. Ahora vemos al Pacto Social y político con el pueblo español a través de aquellos grupos que persiguen estos mismos fines.
El Poder
Nuestra meta es el poder político. Parecería simpleza el repetirlo si no fuera porque algunos pretenden decir que el Carlismo tiene otras finalidades distintas. Lo repetimos, pues, porque siempre fue el poder político el fin por el que luchó el Carlismo.
Mis antecesores los Reyes Carlistas, no conquistaron este objetivo porque perdieron las guerras que el pueblo hizo para ello. Pero su objetivo no era otro. Hoy sigue siendo nuestra meta,
Pero no se trata de conquistar el poder por el poder, sino de crear las estructuras nuevas de libertad que permitan devolver a la sociedad su poder de autogobernarse.
Vemos también que estos caminos no se recorren armónicamente sin un gran entusiasmo popular por una parte y sin una gran autoridad moral con un liderazgo político dinámico por otra.
Muchas resistencias se tendrán que vencer, muchos intereses creados, muchas incomprensiones, mucho miedo.
La libertad
Defendemos la libertad porque el hombre es portador de ella. La libertad es atributo del hombre y su derecho más sagrado. Pero esta libertad no debe quedar plasmada solamente en una teoría del derecho, como muchos pretenden. Debe ser real y efectiva, pragmática, con todas sus consecuencias. Los políticos tenemos la responsabilidad de abrir los cauces naturales por donde debe discurrir.
El miedo a la libertad es el dique que frena momentáneamente esta promoción, pero que terminará, si antes no se abren los cauces, desbordando y arrollando el sistema que engendra este miedo. Por eso rechazamos las soluciones políticas de «primero, el orden público», porque mantienen la violencia de la represión como único remedio a la violencia de la injusticia. Sostienen situaciones inadmisibles, tanto desde el punto de vista moral como desde el punto de vista de prudencia política. Mantienen así, una guerra civil latente, justificación de un Estado cuya principal función es la represión.
No existe antítesis más profunda de una concepción cristiana de la vida, que la de un Estado totalitario o de fuerza, sea de signo comunista (en que el hombre es propiedad del partido), sea signo fascista (en que es propiedad del Estado), sea de signo capitalista (en que es propiedad de los grupos de presión económico-político). Estas tres fórmulas reducen realmente a la inmensa mayoría de los ciudadanos a ser meros individuos, sin participación ni responsabilidad. Es decir, sin libertad, sin patrimonio social. El Carlismo proclamó siempre la libertad política. La proclamó y la defendió para que fuese auténtica y dentro del exponente que el hombre marcaba según el fundamento de sus derechos. Hoy la libertad política, que es la que más escandaliza a algunos, aparece como más consustancial que nunca con el hombre y con los pueblos.
Estructuras de libertad
Como en otras ocasiones lo he hecho y lo ha hecho mi Junta Suprema y las demás autoridades del Carlismo, volvemos a exponer los cauces de la libertad para poder llevar a cabo la estructuración de la sociedad.
Si la iniciativa de promover los cambios de estructuras políticas con la formación y participación del pueblo, está reservada principalmente al partido político; y el de llevar la responsabilidad de las decisiones económicas, al mecanismo sindical; la responsabilidad en el campo de interpretación y aplicación de las leyes en la sociedad recae principalmente sobre el municipio y sobre la región. Como consecuencia establecemos las siguientes bases:
1º. Pleno reconocimiento y respeto a la personalidad de los diversos pueblos que forman la nación española. Su libertad será la vía de su promoción tanto de aquellos que tienen ya una personalidad acusada, como de los que siguen sometidos a la presión de un silencio impuesto y desplazados de la vida pública. Proponemos la federación de los pueblos en una unidad de Repúblicas Sociales, presidida por la Corona.
Los Reyes de mi Dinastía no concedían fueros o libertades, los reconocían. Cuando los Reyes carlistas juraban los fueros no era meramente una promesa de no interferir en los asuntos internos de los pueblos. Se comprometía el Rey, como poder político, a ser el defensor del fuero, contra cualquiera y en primer lugar contra la misma administración central. Carlos VII se definía, a este respecto, como el Rey de las Repúblicas Españolas, es decir, como el que daba su garantía de libertad y de autonomía a las estructuras regionales del país.
2º. El mundo del trabajo debe tener sus cauces libres de representación para que a través de él pueda participar en todas las decisiones socio-económicas. Es la libertad sindical la que abrirá este cauce, estableciendo su propia constitución y fuero, evitando las interferencias del poder y de los grupos oligárquicos.
3º. La libertad política, como derecho inalienable de la persona, debe tener su cauce de representación, abriendo también un campo de actuación a las ideologías debidamente organizadas, evitando quede en una fórmula teórica que sólo sirva para frenar el ansia y el derecho de los españoles.
En el mundo de las ideologías es donde el hombre se mueve con más impaciencia y personalidad. Negar esta realidad sería atentar contra un derecho natural del hombre. Las reglas que marquen el ordenamiento para el quehacer político deben ser la base de una constitución orgánica que dé cabida a los grupos ideológicos o partidos políticos, con la misión de formar, promover y encauzar la intervención del pueblo en las tareas políticas.
Así podemos concebir un triple sistema de fueros o libertades: los fueros de las regiones, los fueros de los sindicatos y los fueros de los partidos políticos.
Un triple sistema de repúblicas que corresponden a las tres principales facetas de la vida del hombre: la de su convivencia dentro de un marco territorial o regional, la profesión o sindical y la ideológica o de partidos políticos.
Tres campos de responsabilidad: el de la administración del poder público, el de las decisiones socio-económicas y el de la promoción política.
Esta triple representación, esta triple democracia, esta triple responsabilidad es lo que considero como lo más importante de nuestra aportación a una construcción doctrinal y encontrarán su coordinación y equilibrio en las Cámaras.
Sobre estos tres grandes ejes el Carlismo dará al pueblo español un proyecto político, posible y aceptable, para que, con el ejercicio de la plena libertad, polarice adhesiones y se construya con una gran corriente de la opinión nacional, la solución que conduzca a la Revolución Social pacífica. Solamente ésta frenará al Capitalismo egoísta y explotador, por un lado, y neutralizará la acción filosófica de un marxismo materialista arrollador que no encuentra hoy barreras.
A fin de formular una doctrina actual y profundamente estudiada sobre esta temática esencial, deseo que se trabaje en el Carlismo. Esta labor intelectual no está reñida con la marcha hacia el poder político, sino que va vinculada a ella.
El formular una doctrina política nueva no se puede hacer sin la colaboración de muchos hombres que no pertenecen a nuestro partido. De este estudio comunitario surge una enriquecedora vinculación entre tendencias políticas y la posibilidad de una doctrina de alcance general.
La Monarquía
Para realizar y llevar a cabo estas estructuras de la sociedad, es necesario definamos el carácter de nuestra Monarquía, la forma de gobierno que proponemos.
Monarquía Social, democrática y abierta a la evolución que nazca del Pacto Social entre la Corona y el Pueblo.
Aquí la Monarquía es una sola concepción, un solo cuerpo: Rey-Pueblo. El pueblo está eligiendo continuamente a su representante en el ejercicio democrático de su libertad. El pueblo es elector, no mediante un sufragio universal ficticio, sino en un sufragio a través de los pactos que se formulan en los estados republicanos de los países, sindicatos y partidos políticos.
Rechazamos fórmulas de imposición y de teocracia que simulan una legitimidad. La legitimidad de ejercicio se adquiere con el pacto y el pacto se formula de mutuo acuerdo, sin coacciones ni imposiciones. La legitimidad de la sangre se tiene y se convalida con el ejercicio democrático.
Si en este proceso la Monarquía se consolida, y tiene la adhesión del Pueblo, es porque es válida.
Esta es la razón de la Monarquía. Con esta definición, para algunos puede parecer menoscabado su concepto, cuando, en realidad, es lo contrario. Fue cuando la Monarquía se opuso al progreso de los pueblos, cuando perdió su razón de ser.
Este es el Carlismo
Os digo que este es el Carlismo, el Carlismo que presido y dirijo, unido con el pueblo español que nos sigue y participa de esta doctrina. No hay otro Carlismo. Este es el Carlismo de ayer, renovado hoy y dispuesto a proyectarse al futuro con la evolución de los tiempos.
Esta es la doctrina promulgada por mí, y formulada hoy, obra de una colectividad organizada en partido, susceptible de evolución, corrección y perfección. Abierta al diálogo y a las aportaciones del ejercicio político de un pueblo.
Cargo con esta responsabilidad, como vuestro Rey Legítimo que soy y como cabeza de un partido político que va a la conquista del poder político, con el pueblo y para el pueblo español, con el fin de que este pueda alcanzar y ejercitar su libertad. El Rey en el Carlismo tiene hoy un necesario papel de liderazgo político de un partido que pretende ser un partido-líder en la vida pública.
Para esta acción de organizar el Carlismo y conducirlo al poder, tiene hoy toda mi autoridad y responsabilidad el Príncipe, mi hijo y heredero. Yo le asisto plenamente, pues no por ello abdico mis graves deberes ni dejo el puesto sumamente difícil que llevo, mientras Dios me de salud y fuerza. Mi hijo, todos lo sabéis, es el modelo de lo que debe ser hoy un Príncipe moderno y cristiano. Se le ataca porque es incómodo. Pero recordad, para que no quepa la menor duda, que el que le ataca a Él, me ataca directamente a Mí, y por tanto al Carlismo.
Así, desde la cumbre de mis muchos años, cuando he visto desmoronarse tantas cosas en Europa y en el mundo, mi fe está intacta, mi confianza y amor al gran pueblo que sigue con admirable lealtad nuestras banderas, son ilimitadas. Doy gracias a Dios por su ayuda en tantas dificultades y peligros y espero con seguridad y confianza el porvenir de la Causa que siempre serví, que es la de la noble nación española.
Vuestro viejo Rey:
Francisco Javier
Valcarlos - 6 de Diciembre de 1970

26 de abril de 2009

El PTE y la monarquía de Juan Carlos I

El Partido del Trabajo de España (PTE) fue uno de los grupos políticos más numerosos de la extrema izquierda en los años del tardofranquismo. En un principio se denominó Partido Comunista de España (internacional), pero cambió su nombre para poder ingresar en la Junta Democrática de España, ese frente político amplio impulsado en 1974 por el PCE de Santiago Carrillo. De ideología marxista-leninista maoísta, sin embargo estuvo alejado del radicalismo verbal y de la tentación revolucionaria de otros grupos afines, por lo que fue acusado de "seguidismo" de los eurocomunistas. Su adaptación a las nuevas circunstancias de la Transición fue errática, rechazando procesos unitarios con partidos muy próximos, como la Organización Revolucionaria de los Trabajadores (ORT), mientras decía impulsar una Confederación Sindical Unitaria de Trabajadores (CSUT) y pactaba con un partido burgués, la Esquerra Republicana de Catalunya, para las elecciones de 1977. Con motivo de la muerte del dictador redactó un comunicado que fue profusamente repartido y que aquí reproducimos.
Pegatina del Partido del Trabajo de España
 
El Partido del Trabajo:
A la clase obrera y a todos los pueblos de España
Por obra y gracia del fascismo, les ha sido impuesta a los españoles la “monarquía del 18 de julio”. Su depositario, Juan Carlos I, que probablemente pasará a la historia con el sobrenombre de “El Breve”, ha recibido la corona de manos de unas Cortes y un Consejo del Reino nombrados a dedo por Franco, amparándose en que el pueblo está privado de los más elementales derechos y amordazado por el terror abierto e institucionalizado.
Si algún “alma cándida” aún creía en las palabras difundidas por los reaccionarios de que Juan Carlos tenía una “verdadera voluntad democratizadora” le han podido ver jurar de nuevo ante todo el país fidelidad a los Principios Fundamentales del Movimiento. Pero sobre todo han podido observar lo acaecido en los 20 días durante los que ha asumido la Jefatura del Estado: detenciones masivas de antifascistas, secuestros de revistas y publicaciones, las bandas fascistas actuando a placer con protección oficial, multas a sacerdotes, medidas económicas de hambre para el pueblo trabajador y un sinfín de realizaciones a cual más reaccionaria y fascista.
Vivimos un momento realmente importante para el futuro de la causa democrática. Las clases, fuerzas y familias políticas que han sustentado el Régimen fascista, están sumidas en contradicciones y enfrentamientos superiores a sus propias fuerzas, son incapaces de dar salida a la situación actual.
Están unidas, hasta ahora, en la idea de que NO se restablezca la democracia política sin restricciones ni exclusiones, sino que se realice una “evolución”, pero no se ponen, ni pueden ponerse de acuerdo, en qué consiste esa “evolución”. Están unidos, hasta ahora, en que NO se puede dar libertad a la clase obrera, pero no se ponen ni pueden ponerse de acuerdo en el burdo significado, en el bastardo contenido que quieren darle a la supuesta “democratización” de España. En definitiva, están unidos en lo que NO se puede hacer, pero no pueden encontrar ni brindar salida a la actual situación, precisamente en un momento en que las declaraciones retóricas y generales no sirven, en el que se necesitan soluciones prácticas, claras y satisfactorias para la gran mayoría del país. De ahí su gran debilidad y vulnerabilidad.
El momento es excelente y trascendental para las fuerzas democráticas y su causa, pues la única solución que representa los anhelos y deseos vehementes de la gran mayoría de los pueblos de España, es el restablecimiento completo e inmediato de la democracia política.
Hoy verbalmente nadie apoya la forma fascista de Estado salvo un puñado de facinerosos de Fuerza Nueva y otros grupos por el estilo. ¿Dónde reside, pues, la fuerza que hace sostenerse en pie al Régimen? Esa fuerza está en esos supuestos “demócratas”, los “evolucionistas” de uno y otro tipo que en sus intentos de impedir el triunfo de las fuerzas democráticas, mantienen de hecho y de derecho el Régimen fascista. Ellos, perfectamente conocedores de la trágica situación que atraviesan, necesitan de una tregua, de un respiro; necesitan que la clase obrera y el pueblo trabajador se estén quietos para ganar tiempo y permitirle solucionar sus problemas, los cuales son prácticamente insolubles. Cínicamente, esa tregua la han pedido incluso a través de la prensa legal. Eso da la medida exacta de la situación. A la vez que piden tregua para ellos y su maniobra antidemocrática y antipopular, aumentan las medidas represivas como exponíamos al principio y dictan las medidas económicas que sumen en la penuria los hogares obreros y arruinan a los campesinos y a los pequeños y medianos empresarios y comerciantes.
Juan Carlos es la prolongación de Franco, pero es incapaz de unificar las diversas familias del Régimen, como lo hacía su antecesor. Los “evolucionistas” quieren imponer un Rey designado por el fascismo y realizar una pantomima de democracia en la que la clase obrera y el pueblo trabajador sean excluidos. Pero ellos no están en disposición de dar una salida a la situación ni aun siendo, como sería, una salida reaccionaria.
En contraposición, existe un acuerdo básico entre la Junta Democrática de España y la Plataforma de Convergencia Democrática, en torno al restablecimiento de la democracia política, que une a un amplísimo abanico de fuerzas políticas con sobrada capacidad para gobernar. Acuerdo básico en el que todas esas fuerzas nos hemos comprometido públicamente. Existen las articulaciones democráticas de Catalunya, Euskadi y Galicia, expresión de unidad antifascista en las nacionalidades, y que han hecho pública su identificación política con tal acuerdo.
Si las familias políticas del Régimen quieren una tregua, eso quiere decir que debemos lanzarnos al ataque porque son extremadamente débiles y vulnerables. Plenamente conscientes del momento político, el Buró Político del Comité Central del Partido del Trabajo de España estima que ha sonado la hora propicia para iniciar las grandes movilizaciones de masas.
A la clase obrera, que es la más avanzada y decidida de toda la sociedad, le incumbe la responsabilidad de asumir las necesidades de este momento político e histórico, abriendo el fuego para infundir en todo el pueblo una alta moral de combate y total confianza en la victoria de la causa democrática.
¡Obreros de España!: levantad la ola salvadora de vuestro combate, poned en pie un poderoso movimiento huelguístico contra las brutales medidas económicas y por la democracia política.
¡Campesinos, estudiantes, intelectuales, jóvenes, mujeres, pequeños y medianos propietarios, antifascistas en general!: movilizaos junto a los obreros, formemos un sólido bloque indestructible.
¡Hagamos que en la primera semana de reinado, nazca la primera gran ofensiva por el pan, el trabajo y la libertad!
24 de noviembre de 1975
El Buró Político del Comité Central del Partido del Trabajo de España

14 de abril de 2009

La Primera Internacional y la República

La Asamblea Democrática Republicana Federal se dirigió el 12 de junio de 1871 al Consejo de la sección española de la Internacional al objeto de que los representantes de la FRE asistiesen y fuesen oídos por la Comisión encargada de redactar un proyecto de bases económico-sociales que sería defendido por el Partido Republicano Federal. Desde el Consejo internacionalista se les respondió que se rechazaba acudir a esa Comisión porque el objetivo de los republicanos sólo era mejorar las difíciles condiciones de vida y de trabajo del proletariado hispano, confiando además en que un proyecto o una ley bastarían para solucionar el problema. Los internacionales respondían -con la carta que aquí reproducimos- que ellos no sólo aspiraban a mejorar la realidad cotidiana de la clase obrera sino a construir la sociedad sin clases, una meta más ambiciosa que delimita desde entonces a los republicanos, que todo lo esperan del cambio de régimen político, y a los revolucionarios, que sólo confían en la revolución social.
Congreso obrero de Barcelona, 1870, La Ilustración de Madrid, 12 de julio de 1870
 
En contestación a la atenta comunicación que la Comisión de la Asamblea republicana federal nos ha dirigido con fecha 12 del corriente, contestamos:
Que agradecemos el hecho y el objeto que la motiva, pero que no podemos aprovechar su invitación por las razones que nos apresuramos a consignar.
Nuestra aspiración no es la que esa Comisión manifiesta: la vuestra, según declaráis, se limita a "estudiar los medios de mejorar las condiciones de las clases jornaleras y redactar un proyecto de bases económico-sociales".
Empezaremos manifestando que no está en el círculo de nuestras atribuciones resolver por nosotros cuestiones que todos los afiliados tienen el deber y el derecho de estudiar en el seno de sus respectivas Secciones, estando destinados los Congresos obreros, así universales como regionales y de oficios, a aceptar o rechazar lo que crean oportuno, según convenga a los intereses de la Asociación, y en esos Congresos se puede discutir y estudiar la aplicación de todo lo que se considere útil y conducente a realizar la completa emancipación de todas las clases.
Nosotros no podríamos llevar al seno de la Comisión más que nuestras ideas particulares, en ningún caso comparables a las generales de la clase trabajadora, expresadas por todas las Secciones, así locales como de oficios, por conducto de los delegados a quienes aquellas se dignen confiar la honra de representarlas.
Sólo como particulares nos sería permitido aceptar; pero a esto se oponen las siguientes consideraciones:
Que salvando anticipadamente la honrada intención que anima a todos los que se proponen la formación de esas bases económico-sociales, tenemos nuestra opinión respecto a todo aquello que tiende a determinar previamente la marcha y constitución de la sociedad, determinación que nosotros consideramos imposible sin incurrir en la falta grave, por sus consecuencias, de levantar un muro nuevo, que, ya que no pueda detener, trastorne y dificulte la tranquila cuando majestuosa marcha del progreso. Esta consideración nace de la seguridad que tenemos de que aun siendo, como no dudamos que serán, los hombres más revolucionarios los que tienen ese sagrado y difícil encargo, no podrán dar cima a su obra sin constituir lo que juzguen más conveniente, y que en tal concepto han de procurar imponer, hallándose por el solo hecho de su convencimiento inutilizados para aceptar fácilmente lo que por ser el fruto de mayor suma de inteligencias, y por inspirarles menos simpatías como a padres o autores, venga a modificar y tal vez a mejorar lo que ellos hicieron, por no conocer indudablemente nada mejor.
Comprendemos que creyeseis que existía la necesidad de formular una aspiración; pero nosotros la tenemos formulada ya: no es la de esa Comisión, pero es buena como ella. La de esa Comisión consiste en "Mejorar las condiciones de las clases jornaleras". La nuestra es "Destruir las clases, o sea realizar la completa emancipación económico-social de todos los individuos de ambos sexos".
También creemos que existe la necesidad de estudiar y aplicar los medios de realizar nuestra aspiración, y a esa agradable tarea nos consagramos con verdadero placer, y sin cesar, diferenciándonos de esa Comisión sólo en el método; pues que nosotros, con la aspiración como único norte, discutimos, aceptamos y rechazamos todo lo que consideramos discutible, aceptable y rechazable; pero sin aceptar ni rechazar nada en la cuestión de medios con el carácter de ley impuesta, sino solamente con el de reforma que se impone sólo por la fuerza de su conveniencia.
Hemos creído de nuestro deber exponer estas ligeras razones que no dudamos tendrán en consideración, no obstante su brevedad, para lo cual confiamos en que con su notable ilustración sabrán sacar de ellas todo el fondo que nuestro deseo no alcanza a manifestar, por la carencia de tiempo y principalmente por la más sensible aún de la facilidad en la manera de expresar nuestro pensamiento; por todo lo que abrigamos la esperanza de que no os dejéis arrastrar por sospechas que son impropias de caracteres elevados y que haréis justicia a nuestros honrados propósitos, que hoy al desearos salud y emancipación social, nos permiten despedirnos de los individuos que componen esa Comisión a los gritos sagrados de ¡Viva la Humanidad! ¡Viva el Progreso! ¡Viva la Asociación Internacional de los Trabajadores!
Madrid, 23 de junio de 1871. Por A. y N. del C., el secretario Francisco Mora.

4 de abril de 2009

Carta de Camilo Berneri a Federica Montseny

Tras las jornadas revolucionarias de julio de 1936, el anarquismo español demostró su fuerza parando en medio país el golpe militar y organizando el germen de una nueva sociedad. Comenzó, también, la colaboración con el resto de fuerzas políticas antifascistas contra el enemigo común, especialmente con la UGT con el objetivo de formar un frente sindical. Esta colaboración tuvo su corolario en la participación en el gobierno de la nación con cuatro ministros, que produjo una conmoción en el movimiento anarquista internacional. La carta que transcribimos es una reflexión que dirige a uno de estos ministros, Federica Montseny, el anarquista italiano Camillo Berneri (1897-1937). Fue escrita en abril de 1937, un mes antes de ser asesinado por los comunistas en Barcelona durante los sucesos contrarrevolucionarios del mes de mayo, desencadenados por el poder para frenar la revolución libertaria.
Las Noticias, Barcelona, 24 de julio de 1936 (Archivo La Alcarria Obrera)
 
Querida compañera:
Tenía la intención de dirigirme a todos vosotros, compañeros ministros, pero ahora con la pluma en mano, espontáneamente, he resuelto dirigirme a ti sola y no quiero contrariar un impulso súbito, pues es una buena regla seguir en tal género de asuntos a los instintos. Que no coincida siempre contigo no te maraville, ni te irrite, y además tú te has mostrado cordialmente olvidadiza de críticas que no siempre fueron de tu gusto, y que hubiera sido tan natural como humano, considerar injustas y excesivas. Es una cualidad, y no pequeña a mis ojos, y testimonia la naturaleza anarquista de tu espíritu. Esa rectitud y temperamento compensa con eficacia, se entiende para mi amistad, las discrepancias ideológicas con algunos aspectos de tus artículos de estilo personalísimo y tus discursos de una elocuencia admirable.
No he conseguido aceptar por ejemplo tu identificación entre el anarquismo bakuninista y el republicanismo federalista de Francisco Pi y Margall, y no te perdono haber escrito que “en Rusia no fue Lenin el verdadero constructor de la Rusia, sino más bien Stalin, espíritu realizador”, etc., etc. He aplaudido la respuesta de Volin publicada en Terre libre sobre tu inexacta afirmación sobre el movimiento anarquista ruso.
Pero no es de todo esto que quiero hoy hablarte. Sobre aquéllas, y otras muchas cosas nuestras, espero un día u otro tener ocasión de discutirlas personalmente contigo. Si me dirijo a ti en público es por asuntos infinitamente más graves, para reclamarte enormes responsabilidades de las cuales podría que tú no seas consciente dada tu modestia.
En discurso del 3 de enero tú decías: "Los anarquistas han entrado en el gobierno para impedir que la revolución se desviase y para continuarla más allá de la guerra, y también para oponerse a toda eventual tentativa dictatorial, sea cual sea".
Y bien compañera, en abril, después de tres meses de experiencia colaboracionista, estamos en una situación en la cual suceden graves hechos y se anuncian otros peores.
Allí donde -como en Vasconia, Levante y Castilla-, el movimiento nuestro es impotente en fuerzas de base, es decir que no tiene creados sindicatos vastos y una preponderante adhesión de las masas, la contrarrevolución oprime y amenaza aplastarlo todo. El gobierno está en Valencia, y de allí es de donde partieron guardias de asalto destinados a desarmar los núcleos revolucionarios de defensa. Se recuerda a Casas Viejas, pensando en Vilanesa. Son de la Guardia Civil y de la Guardia de asalto los que conservan las armas, y es aquí en la retaguardia que deben controlar los “incontrolables”, que osan desarmar de algunos fusiles y revólveres a los núcleos revolucionarios. Entre tanto el frente interno no es eliminado. Esto se produce en una guerra civil en la cual todas las sorpresas son posibles, y en una región en la cual el frente está bien próximo, es muy irregular en su trazado y no es matemáticamente seguro. Esto, en tanto que aparece clara la distribución política de las armas, que tiende a armar sino en la medida de lo "estrictamente necesario". Estrictamente necesario, esperamos que se arme al frente de Aragón, escolta armada de las colectivizaciones agrarias y contrafuerte de Consejo de Aragón y de Cataluña, la Ucrania ibérica.
Tú estás en un gobierno que ha ofrecido a Francia e Inglaterra ventajas en Marruecos, mientras desde julio de 1936 sería necesario proclamar oficialmente la autonomía política marroquí. Lo que piensas, como anarquista, de este asunto innoble y además estúpido, yo lo imagino, pero entiendo que ha llegado la hora de hacer saber que tú, y contigo los otros anarquistas, no concordáis con la naturaleza y el tenor de tales propuestas.
El 24 de octubre de 1936 yo escribía en Guerra di classe: "La base de operaciones del ejército fascista es Marruecos. Corresponde intensificar la propaganda a favor de la autonomía marroquí sobre todo el sector de influencia pan-islámica. Es necesario imponer al gobierno de Madrid declaraciones inequívocas de su voluntad de abandonar Marruecos, así como proteger la autonomía marroquí. Francia ve con preocupación la posibilidad de repercusiones insurreccionales en el África Septentrional y en Siria, e Inglaterra ve reforzada la agitación autonómica egipcia y de los árabes de Palestina. Corresponde aprovechar tales preocupaciones, con una política que amenace desencadenar la revuelta del mundo islámico. Para tal política es necesario invertir dinero y urge enviar emisarios agitadores y organizadores a todos los centros de la emigración árabe y en todas las zonas de la frontera del Marruecos francés. En los frentes de Aragón, del Centro, Asturias y Andalucía, bastarán algunos marroquíes con funciones de propagandistas, disponiendo de radio, impresos, etc."
Es evidente que no se puede garantizar los intereses de los ingleses y franceses en el Marruecos, y al mismo tiempo hacer obra insurreccional. Valencia continúa la política de Madrid. Es necesario que esto cambie. Es necesario, para cambiar, decir clara y fuertemente todo nuestro pensamiento, porque en Valencia actúan influencias tendentes a pactar con Franco.
Jean Zyromsky escribe en Le Populaire del 3 de marzo: "Estas maniobras son visibles y tienden a la conclusión de una paz que, en realidad, significaría no solamente detener la revolución española, sino incluso anular las conquistas sociales ya realizadas. Ni Largo Caballero ni Franco, tal sería la fórmula que expresaría sumariamente una concepción que existe, y yo no estoy seguro de que ella no tenga el beneplácito de ciertos medios políticos, diplomáticos e incluso gubernamentales en Inglaterra, y también en Francia".
Estas influencias, estas maniobras, explican varios puntos oscuros, como por ejemplo: la inactividad de la marina de guerra leal. La concentración de las fuerzas provenientes del Marruecos, la piratería del “Canarias” y del “Baleares”; la toma de Málaga, no son sino las consecuencias. ¡Y la guerra no ha terminado! Si Indalecio Prieto es incapaz e indolente, ¿por qué tolerarlo? Si Prieto está ligado a una política que paraliza la marina, ¿por qué no denunciar esa política?
Vosotros ministros anarquistas, dais discursos elocuentes y escribís brillantes artículos, pero no es con discursos y artículos como se vence en la guerra y se defiende la revolución. En aquélla se vence y ésta se defiende permitiendo el paso de la defensiva a la ofensiva. La estrategia de posiciones no puede eternizarse. El problema no se resuelve lanzando consignas como: movilización general, armas al frente, mando único, ejército popular, etc. El problema se resuelve realizando inmediatamente lo que puede realizarse. Según La Dêpeche de Toulouse del 17 de enero: "La gran preocupación del Ministerio del Interior es restablecer la autoridad del Estado sobre la de los grupos y sobre los incontrolables de todas la tendencias".
Es evidente que, aunque se comprometieran durante meses a buscar el aniquilamiento de los "incontrolables", no se puede resolver el problema de eliminar la quinta columna. La eliminación del frente interno tiene por previa condición una actividad de investigación y de represión que no puede ser cumplida sino por revolucionarios experimentados. Una política interna de colaboracionismo entre las clases y de adulación hacia las clases medias, conduce inevitablemente a la tolerancia hacia los elementos políticamente equívocos. La Quinta Columna está constituida, no sólo por elementos pertenecientes a formaciones fascistas, sino además por todos los descontentos que aspiran a una república moderada. Son estos últimos elementos los que se aprovechan de la tolerancia de los cazadores de "incontrolables".
La eliminación del frente interno tiene por condición previa, una actividad amplia y radical de los comités de defensa constituidos por la CNT y la UGT.
Nosotros asistimos a la penetración en los cuadros dirigentes del ejército popular de elementos equívocos, no garantizados por ninguna organización política o sindical. Los comités y los delegados políticos de las milicias ejercían un control saludable. Hoy está debilitado por el predominio de sistemas centralizados de nombramientos y promociones, que se convierten en estrictamente militares.
Es necesario reforzar la autoridad de estos comités y de estos delegados. Asistimos al hecho nuevo, y que puede tener consecuencias desastrosas, que batallones enteros están mandados por oficiales que no disfrutan de la estima y del afecto de los milicianos. Este hecho es grave porque la mayoría de los combatientes españoles vale en la batalla en proporción a la confianza que tienen en su propio comandante. Es necesario por lo tanto restablecer la elegibilidad directa y el derecho de destitución desde la base.
Podría continuar sobre ese tema.
Gravísimo error ha sido aceptar fórmulas autoritarias, no porque fueran tales, sino porque nos llevan a errores enormes y a fines políticos que nada tienen que ver con las necesidades de la guerra.
He tenido ocasión de hablar con altos oficiales italianos, franceses y belgas, y he constatado que ellos tienen, de la necesidad real de la disciplina, una concepción mucho más moderna y racional de la que ciertos neo-generales pretenden realista.
Creo que es hora de constituir el ejército confederal, como el Partido Comunista ha constituido su cuerpo propio: el Quinto Regimiento de las milicias populares. Creo que es hora de resolver el problema del mando único, realizando una efectiva unidad del mando que permita pasar a la ofensiva en el frente aragonés. Creo que ha llegado la hora de terminar con el escándalo de millares de guardias civiles y de guardias de asalto, que no van al frente, porque se dedican a controlar los "incontrolables". Creo que ha llegado la hora de crear una seria industria de guerra. Y creo que es hora de terminar con ciertas curiosidades, tan flagrantes como las del reposo dominical y la de ciertos "derechos obreros" saboteadores de la defensa de la revolución. Es necesario, ante todo, mantener elevado el espíritu de los combatientes.
Luigi Bertoni, haciéndose intérprete de los sentimientos expresados por varios compañeros italianos combatientes en el frente de Huesca, escribía no hace mucho: "La guerra de España despojada de toda fe nueva, de toda idea de transformación social, de toda grandeza revolucionaria, de todo sentido universal, no es más que una vulgar guerra de independencia nacional, que es necesario afrontar para evitar el exterminio que la plutocracia mundial se propone. Queda la terrible cuestión de vida o muerte, pero no es más una guerra de afirmación de un nuevo régimen o de una nueva humanidad. Se diría que todo no está todavía perdido, pero en realidad está todo amenazado y comprometido y los nuestros tienen un lenguaje de renunciadores, el mismo que tenía el socialismo italiano ante el avance del fascismo: "¡Cuidado con las provocaciones!", "¡Calma y serenidad!", "“¡Orden y disciplina!". Todas las cosas que prácticamente se resumen en: dejar hacer. Y como en Italia el fascismo terminó por triunfar, en España el antisocialismo, con vestiduras republicanas, no podrá menos que vencer, a menos que acontecimientos que escapan a nuestras previsiones se produzcan. Es inútil agregar que nosotros constatamos, sin entrar a condenar a los nuestros, cuya conducta no sabemos decir cómo podría tener una alternativa diferente y eficaz, mientras que la presión ítalo-alemana crece en el frente y la bolchevización en la retaguardia".
Yo no tengo la modestia de Luigi Bertoni. Tengo la presunción de afirmar que los anarquistas españoles podrían tener una línea política diferente de la que prevalece, y pretendo aconsejar algunas líneas generales de conducta, atento a las experiencias de las grandes revoluciones recientes y a lo que leo en la misma prensa libertaria española.
Creo que tú debes plantearte el problema de saber dónde defiendes mejor la Revolución, si aportas una mayor contribución a la lucha contra el fascismo, participando en el gobierno, o si no serías infinitamente más útil llevando la llama de tu magnífica palabra entre los combatientes y en la retaguardia. Ha llegado la hora de clarificar incluso la significación unitaria que puede tener vuestra participación en el gobierno. Es necesario hablar con las masas, y llamarlas a juzgar si tenía razón Marcel Cachin, cuando declara (L’Humanité, 23 de marzo): "Los responsables anarquistas multiplican sus esfuerzos unitarios y sus llamadas son escuchadas en forma creciente"; o si tienen razón Pravda e Izvestia, cuando calumnian a los anarquistas españoles tratándolos de saboteadores de la unidad. Llamar también a las masas para juzgar la complicidad moral y política del silencio de la prensa anarquista española sobre los delitos dictatoriales de Stalin, de las persecuciones contra los anarquistas rusos, y en los monstruosos procesos contra la oposición leninista y trotskista, silencio recompensado y con mérito por las difamaciones de Izvestia contra Solidaridad Obrera de Barcelona.
Llamar a las masas a juzgar si ciertas maniobras de sabotaje al aprovisionamiento no entran en el plan anunciado el 17 de diciembre de 1936 en Pravda: "En cuanto a Cataluña, se ha comenzado la limpieza de elementos trotskistas y anarcosindicalistas, obra que será llevada con la misma energía con la que ha sido llevada en la URSS".
Es hora de darse cuenta de si los anarquistas estamos en el gobierno para hacer de vestales a un fuego, casi extinguido, o bien si están para servir de gorro frigio a politicastros que flirtean con el enemigo, o con las fuerzas de la restauración de la "República de todas las clases". El problema se plantea con la evidencia de una crisis que sobrepasa a los actores representativos que hoy ocupan el escenario.
El dilema: guerra o revolución, no tiene ya sentido. El único dilema es este: o la victoria sobre Franco gracias a la guerra revolucionaria, o la derrota.
El problema para ti, y para los otros compañeros, es el de escoger entre el Versalles de Thiers o el París de la Comuna, antes de que Thiers y Bismark hagan la unión sagrada.
A ti te toca responder, porque tú eres “la luz escondida”.
Fraternalmente.
Camillo Berneri

30 de marzo de 2009

Estado higiénico de Iriepal en 1917

Mitin popular, España, hacia 1917 (Archivo La Alcarria Obrera)

El 26 de febrero de 1917 el Inspector de Sanidad de la provincia de Guadalajara, el doctor Julián Muñoz Atienza, realizó una vista de inspección a la localidad de Iriepal para analizar el estado higiénico del pueblo, según lo establecía la Real Orden del 7 de abril de 1915. Este estudio, aunque breve, nos muestra las difíciles condiciones de vida que soportaban los habitantes del ámbito rural de la provincia alcarreña y, por extensión, de la mayoría de nuestro país. La falta de agua corriente, de alcantarillado, de recogida de basuras, de matadero y de otros servicios básicos ofrecía mil peligros para la salud pública de una localidad situada a pocos kilómetros de la capital de la provincia; es fácil imaginar cual sería la situación en otras comarcas de Guadalajara más remotas y aisladas. Ofrecemos aquí un breve extracto de este documento.

Abastecimiento de Agua.-
Se ve por el resultado de este análisis que el agua de la Fuente del Lavadero, aunque contiene demasiado Ácido Nítrico y demasiada Magnesia, es de excelente potabilidad por su constitución química, confirmando la opinión popular que de ella hay.
También es de buena potabilidad el agua de la Fuente Vieja, aunque no tan buena como la de la Fuente del Lavadero, a juzgar por los buenos resultados que ha dado y da en la salud de los habitantes de este pueblo, que la usan desde tiempo inmemorial, y por el tanteo de análisis que al lado de sus caños hice, pues la cantidad de sulfatos y de cloruros que mostró no son suficientes para influir dañosamente sobre la salud humana.
Se halla pues, Iriepal, muy bien surtida de agua potable, por la cantidad que recibe, por su constitución química, por su resguardo de impurificaciones.
Vigilancia sanitaria municipal de alimentos.-
Se halla desatendida, como ocurre en todos los pueblos y, casi, en todas las ciudades. No hay matadero público.
Limpieza domiciliaria y pública.-
La domiciliaria es pasable, en general.
La pública se halla en muy mal estado, pues careciendo el pueblo, en absoluto, de medio higiénico para evacuación de inmundicias, resulta que todas las humanas, las de los animales, las de cualquier otra procedencia y las aguas residuales, se arrojan o depositan al aire libre, dentro de la población, en los corrales de las casas, en las afueras del pueblo y hasta en las calles, constituyéndose así grave estado sanitario, pues cada estercolero y cada excremento abandonado constituye un foco de infección, cuyos gérmenes llegan a invadir a las personas por distintas vías, especialmente por intermedio del viento y de las moscas que son, en Verano, enjambre que todo lo invade, transportando la infección, en las patas y en la trompa, a los alimentos y a los utensilios de cocinar, por los que, comúnmente, se las deja pasear.
Aconsejé que procuraran evitar este origen de daño sanitario, el abandono al aire libre de inmundicias, teniendo gran limpieza en cuadras, corrales y calles en toda la población, llevando diariamente, en la estación calurosa por lo menos, los excrementos humanos, que son los más peligrosos, a estercoleros apartados del pueblo, cubriendo con tierra cada vaciado en ellos.
Desgraciadamente es un problema semi-irresoluble el de evacuar sanitariamente la inmundicia en los pueblos rurales. Hay que confiar en que poco a poco corregirá sus costumbres la sociedad urbana, el progreso sanitario, que, aunque parsimoniosamente, va infiltrándose por todas partes. Para lavadero público se utilizan los grandes pilones inmediatos a la Fuente del lavadero, surtidos por el excedente de la Fuente, sin condiciones sanitarias, pues en ellos se lava en común.
Cementerio. Policía mortuoria.-
El cementerio público es capaz, en terreno permeable y con depósito para cadáveres.
Industrias insalubres.-
No las hay, pues excepto la agrícola, ninguna otra industria que merezca atención sanitaria hay en este pueblo.
Prevenciones municipales contra males contagiosos.-
El Ayuntamiento no cumple con lo que le ordena la legislación respecto de local para aislamiento de enfermos de mal epidémico y de aparatos y sustancias desinfectantes, Cuando es necesaria una desinfección, el Sr. Médico municipal se sirve para hacerla de utensilios caseros y de sustancias desinfectantes que le suministra la oficina de farmacia.